El Banco de Inglaterra recurrió hoy al llamado "Alivio Cuantitativo" para aumentar la liquidez en los mercados e impulsar la concesión del crédito, ante la fuerte recesión por la que atraviesa el Reino Unido. El banco imprimirá 75.000 millones de libras (84.000 millones de euros), que no irá directamente a los ciudadanos, sino que se canalizará a través de la compra de bonos corporativos y del Estado para animar el flujo de efectivo en la economía. A través de la compra de estos bonos, el Banco de Inglaterra inyectará dinero en las cuentas de las entidades financieras para que intensifiquen la concesión de créditos y es así como, indirectamente, el dinero llegará al contribuyente. Este paso representa un cambio significativo en la estrategia del organismo para tratar de rescatar la economía británica, toda vez que la tasa en la que han quedado fijados los tipos de interés hace muy difícil que puedan producirse nuevos movimientos en este sentido.