El Tesoro portugués ha colocado deuda por valor de 1.000 millones de euros, con una sobredemanda del 1,6% frente al 1,9% anterior.

Alcanza, por tanto, el objetivo de la subasta que el banco luso colocaba en una orquilla de entre 750 y 1.000 millones de euros, a pesar de una rentabilidad mucho mayor, del 5,993% frente al 4% al que lo hacía en septiembre del año pasado, cuando se celebró la última subasta.