"Tenemos deudas no oficiales que son enormes en comparación con la deuda pública", dice Kotlikoff a la National Public Radio. "Estamos centrados sólo en la deuda oficial, por lo que estamos tratando de equilibrar las variables equivocadas."

“Si se suman todas las obligaciones de gasto, incluyendo gastos de defensa, y se restan todos los impuestos que se espera recoger, la diferencia es de 211 billón", dice Kotlikoff, quien agregó que los políticos han optado por mantener la mayor parte del problema de los libros.

"Esa es nuestra deuda verdadera."