La crisis económica triplicó el año pasado los procesos judiciales por morosidad en hipotecas y suspensiones de pagos y llegó casi a duplicar las demandas por despidos improcedentes en Cataluña, lo que está saturando los juzgados sociales, civiles y mercantiles. Así lo constata la memoria del año 2008 del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), cuya presidenta, María Eugenia Alegret, ha insistido en que la sobrecarga que arrastran los juzgados catalanes exige la creación de 166 nuevas plazas judiciales, 60 de ellas "prioritarias". Según se desprende del informe de 2008, la crisis económica ha tenido un severo impacto en las jurisdicciones mercantil, civil y social, aunque de momento no se ha traducido en un aumento de la criminalidad, dado que los juzgados de instrucción, que son los que suelen reflejar las actividades delictivas, apenas han visto crecer sus asuntos. Concretamente, a lo largo del año pasado se incrementaron en un 148% los procedimientos de ejecuciones hipotecarias, hasta alcanzar los 11.240 casos, mientras que han crecido un 15% los procesos por impago de arrendamientos.