La crisis económica ha obligado a revisar sustancialmente a la baja las previsiones de la AIE sobre consumo mundial de crudo de aquí a 2014 y eso debe por lo menos retrasar o incluso anular el riesgo de un nuevo choque petrolero en el periodo de referencia. Descartar la amenaza de que se reproduzcan en el mercado tensiones entre oferta y demanda como las que llevaron en verano pasado el barril de petróleo hasta los techos históricos de cerca de 150 dólares dependerá del vigor de la recuperación económica, pero también de las políticas de inversión y de eficiencia, señaló hoy la Agencia Internacional de la Energía (AIE).