Los inversores españoles han recuperado la confianza perdida con la crisis económica. O, al menos, esa es una de las conclusiones que se puede extraer de la encuesta que elabora de forma trimestral JP Morgan Asset Management.

La confianza del inversor español consolida la tendencia optimista manifestada durante el ejercicio 2017 y se afianza en positivo en el primer trimestre de 2018 hasta los 3,10 puntos frente a los 1,46 puntos registrados el trimestre anterior.

Así los 3,10 puntos del primer trimestre están cerca de los 2,82 puntos del tercer trimestre de 2017, aunque es el nivel más alto desde el primer trimestre de 2008 cuando llegó a los 3,65 puntos, es decir, el nivel más alto antes del estallido previo a la crisis económica.

“El avance de más de punto y medio en el índice está ligado a la opinión positiva de los inversores que consideran que los mercados financieros subirán en los próximos seis meses y lo achacan, principalmente, a que existe una mejoría real de la situación actual. Además, los inversores han disminuido su nivel de preocupación en relación a la situación de Cataluña en comparación con el trimestre anterior”, según apunta la gestora norteamericana en un comunicado.

El índice de confianza del inversor se obtiene ponderando las respuestas a la siguiente pregunta: “¿Cómo cree que evolucionarán los mercados bursátiles en los próximos 6 meses?”. La media de todas las evaluaciones indica la tendencia del mercado. Si todos los encuestados contestaran “Muy probable suba”, el valor del índice sería +20, mientras que si todos contestaran “Muy probable baje”, explica la entidad.

 

 

El 37,9% de los encuestados considera que es probable o muy probable que los mercados bursátiles suban en los próximos seis meses. Además, uno de cada cuatro de ellos lo achaca a que existe una mejoría de la situación actual (39,4%). Asimismo, tan solo un 13,3% apunta que es probable o muy probable que la bolsa baje.

Tomando como base a los inversores optimistas –aquellos que prevén que la bolsa subirá los próximos seis meses– un 26,8% considera que el mercado europeo será el que mayor subida experimente. Un 22,5% apunta al mercado español, un 18,3% a la bolsa asiática y un 17,6% al mercado estadounidense. Sin embargo, los inversores optimistas apuestan en menor medida por los mercados emergentes 8,3% y el japonés 4%.

Los resultados de la encuesta desvelan una positiva visión de los inversores respecto al escenario económico: el 55,8% de los encuestados considera que los bancos españoles se encuentra en una buena situación de solvencia; cuatro de cada diez encuestados opina que el empleo mejorará en los próximos 6 meses; y, por último, el 35,8% confía en que las pensiones en España están garantizadas para los próximos 15 años.

Apuesta por fondos y planes de pensiones

La encuesta recoge que llos productos que más han visto aumentada su contratación han sido los fondos de inversión, los planes de pensiones y las inversiones en acciones. Sin embargo, los depósitos, libretas y cuentas de ahorro sigue siendo el producto por el que más apetito muestran los inversores (89,4% de los encuestados).

Estos datos están en línea con la intención futura de contratación de los inversores. Según los resultados que arroja la encuesta, los inversores aumentarán la contratación de fondos de inversión, planes de pensiones y acciones en los próximos seis meses del año. Sin embargo, descenderá la contratación en depósitos, libretas o cuenta de ahorro y en inversiones en renta fija.

Un tercio vigila los movimientos de los tipos de interés

A la hora de elegir dónde depositar su capital, un 45,1% de los inversores valora el hecho de ‘no perder dinero’; un 29,3% que le otorgue ‘menos rentabilidad pero cierta seguridad’ y un 25,6% prefiere obtener la ‘máxima rentabilidad’.

En este sentido, los inversores tienen en cuenta tres factores clave al gestionar su dinero: un 28,5% vigila los movimientos de los tipos de interés y el Euribor; un 22,1% de los inversores mueve su capital en función de su percepción de la crisis económica y un 21,8% indica que se guía por las ofertas de productos de inversión que ofrecen los bancos y cajas de ahorro.