La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) prefiere un modelo de supervisión financiera compartido antes que un modelo de supervisor único a nivel europeo que puede favorecer la aparición de conflictos de intereses entre la supervisión de solvencia y de conductas. Así lo aseguró hoy el vicepresidente de la institución, Fernando Restoy, en una jornada sobre la reforma del sistema financiero español organizada por el diario "Expansión". Según el texto de su intervención enviado por la CNMV, Restoy mostró su desacuerdo con el modelo anglosajón de supervisión única, que ha demostrado "que no ha resistido bien la crisis".
Entre ellas, Restoy destacó la presencia de entidades insuficientemente reguladas, como los fondos de alto riesgo o "hedge funds", los riesgos de caída imprevista de activos negociados o el carácter estático de la valoración de riesgos.

En este sentido, el vicepresidente recalcó que "demasiados agentes tomaron demasiados riesgos", fruto de un exceso de incentivos para adoptar posiciones de riesgo, pero se mostró convencido de que pronto veremos reformas concretas.

También aprovecho su intervención para criticar la inadecuada regulación de las agencias de calificación o "rating" y la ineficaz cobertura de riesgos.

Restoy se refirió también a la reciente polémica abierta en España sobre las ventas en corto, cuya regulación es más dura en España que en otros países de su entorno.

A este respecto, el vicepresidente de la CNMV indicó que las medidas restrictivas son más caras que beneficiosas, aunque justificó la suspensión temporal de esta operativa en circunstancias excepcionales.

Así mismo recordó los recientes casos de suspensión de reembolsos de fondos de inversión inmobiliaria y señaló que, aunque produce "evidentes costes en los inversores", puede finalmente producir mejores precios de venta y es, en último caso, decisión de la gestora.

También se refirió a la comercialización entre inversores minoristas de emisiones de participaciones preferentes, y alertó sobre los riesgos de conflictos de intereses, ya que en estos casos el emisor coincide con el comercializador.