La Comisión Europea estima que la incertidumbre por la que han atravesado este verano los mercados financieros debido a la crisis de las hipotecas subprime en Estados Unidos no debe causar "preocupaciones inmediatas" sobre el crecimiento y el desarrollo económico. Sin embargo, cree que los efectos se verán el próximo 11 de septiembre, cuando Bruselas presente su informe intermedio de previsiones económicas. Según la Comisión, la existencia de un sistema de control de intervención que funciona "reduce esos efectos".
A juicio de la Comisión, aún es "demasiado pronto" para analizar el impacto de la crisis sobre el crecimiento económico de la UE, que quizá pueda conocerse el próximo 11 de septiembre, cuando el eurocomisario Almunia presente las previsiones económicas intermedias y ahí se verá si hay algún impacto y de qué tipo. La reunión de los comisarios de hoy también ha contado con una nota escrita del comisario de Mercado Interior, Charlie McCreevy, ausente del encuentro, en la que ha reiterado su intención de evaluar "más en detalle" la calificación que algunas agencias otorgaron a "algunos jugadores de los mercados financieros" y que Bruselas sospecha que no se ajustaron a la realidad de la situación.