La legislación estadounidense que impide operar en su territorio a empresas extranjeras de apuestas por internet vulnera las normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), según la Comisión Europea, que no planea, sin embargo, denunciar el caso y confía en lograr una solución negociada. Esta es la conclusión de la investigación llevada a cabo por el Ejecutivo comunitario en respuesta a una queja planteada por la Asociación de Apuestas a distancia (RGA, en sus siglas en inglés). Estados Unidos aprobó en 2006 una ley que declara ilegales los pagos de bancos y compañías de tarjetas de crédito a empresas de apuestas de fuera del país, lo que obligó a las entidades de la UE que operaban en aquel país a poner fin a sus actividades.