La Comisión Europea da su visto bueno al contrato de suministro a largo plazo entre la empresa eléctrica francesa EdF y Exeltium, un consorcio que agrupa a un importante número de grandes consumidores de electricidad industriales en Francia, entre ellos AcerlorMittal, Arkema, Alcan o Solvay. La aprobación se produce después de que se hayan introducido una serie de modificaciones en el contrato para ajustarlo a las exigencias de Bruselas. En 2007, el Ejecutivo comunitario lanzó una investigación formal contra EdF por abuso de posición dominante. En concreto, pretende determinar si los contratos de suministro concluidos por la eléctrica gala con sus clientes industriales bloquean el mercado francés de la electricidad al obstaculizar el acceso de nuevos proveedores.