La Comisión Europea (CE) ha autorizado la fusión de los sellos discográficos de la japonesa Sony y la alemana Bertelsmann (BMG), a pesar de una sentencia del Tribunal Europeo de primera instancia que se oponía a esta operación por considerar que perjudicará la competencia. De este modo, el Ejecutivo comunitario da luz verde a la compañía Sony BMG, que combinará el negocio de grabación de las dos discográficas, tras una "investigación exhaustiva" que ha concluido que la fusión no se traducirá en una posición dominante en el mercado europeo. La Comisión aprobó la concentración en 2004, pero la Corte europea anuló la decisión en 2006.