La Comisión Europea (CE) aprobó hoy las últimas ayudas recibidas por el banco Fortis por parte de los estados belga y luxemburgués, dentro del acuerdo definitivo con el banco francés BNP Paribas para cederle el grueso del negocio de Fortis. Según el Ejecutivo de la UE, las ayudas de Bélgica y Luxemburgo se han limitado al "mínimo necesario para conseguir su objetivo" de "remediar una seria perturbación en la economía de un estado miembro".
En un comunicado, la comisaria europea de Competencia, Neelie Kroes, declaró que "las ayudas han sido razonablemente calculadas para permitir la venta del banco a BNP Paribas", y confió en que "Fortis será viable en combinación" con la entidad francesa.

Fortis, seriamente dañado por la crisis económica y financiera internacional, ha experimentado en los últimos meses una serie de reestructuraciones y divisiones en las que ha recibido ayudas de estado que han sido sucesivamente aprobadas por la CE debido a "las circunstancias muy específicas y excepcionales" del caso.

En el último pacto, al que llegaron Fortis Holding, BNP Paribas, Fortis Bank y las autoridades belgas y luxemburguesas el pasado mes de marzo, se establece que el Estado belga venderá a BNP el 75% de la división de las actividades bancarias de Fortis en Bélgica (Fortis Banca) y conservará el 25% restante.

Además, Fortis Banca se hará cargo del 25% de la división aseguradora belga de Fortis.

Este punto del acuerdo estará financiado por BNP con 1.375 millones de euros, y dará "perspectivas claras" al grupo Fortis, la entidad independiente que quedará tras la separación de la división de banca.

Con el mismo fin, el contrato de distribución ente Fortis Banca y Fortis Seguros queda confirmado hasta 2020.

Por otra parte, el grupo Fortis tendrá una menor exposición máxima (de 1.000 a 760 millones) en SPV, la estructura financiera creada para alojar los activos tóxicos de Fortis, cuyo valor total se calcula en 19.500 millones de euros.

El Estado belga también reduce su participación con fondos propios en SPV, que pasa de 2.000 a 740 millones de euros, pero las autoridades aportan una garantía de las pérdidas en la cartera de activos estructurados.

Esa garantía será limitada a un máximo de 1.500 millones, y se pondrá en marcha si SPV sufre pérdidas de 3.500 millones de euros en relación al valor nominal de sus activos.

La parte de BNP Paribas en SPV baja también de 290 a 200 millones, y la reducción de todas las participaciones en esta estructura se cubre con un aumento de la deuda no garantizada financiada por Fortis Banca.