La Comisión Europea advirtió hoy de que vigilará la venta de Opel y que las ayudas públicas que puedan acordar algunos países no deben condicionarse al mantenimiento de la producción en sus territorios. La CE vigilará "que se respetan las normas europeas", advirtió el portavoz de la Comisión, Johannes Laitenberger, quien recalcó que las ayudas de Estado "no deben condicionarse" a intereses no comerciales "o a la localización geográfica de la reestructuración". El portavoz dijo que la CE organizará "cuando lo crea apropiado" otra reunión a nivel ministerial de los países comunitarios afectados por la situación de Opel, similar a una ya celebrada en marzo pasado.