JP Morgan elevó su previsión sobre los precios del petróleo estadounidense en el cuarto trimestre a 65 dólares el barril, frente a los más de 55 dólares que había estimado en mayo, ante las expectativas de una recuperación económica y factores estacionales. JP Morgan también revisó su pronóstico para fines del próximo año a 70 dólares el barril, desde los 60 dólares estimados en su más reciente reporte mensual sobre el mercado energético.
"El dólar es el principal factor que ha impulsado al mercado", dijo Lawrence Eagles, director mundial de materias primas de JP Morgan en una conferencia de petróleo y gas en Asia. El lunes, el dólar extendía sus ganancias frente a una cesta de monedas tras haber registrado el viernes su mayor avance diario en más de cinco meses luego de que datos mostraron que el ritmo de la pérdida de empleos en Estados Unidos se desaceleró en mayo, lo que generó expectativas de un alza de las tasas de interés.

Un dólar más fuerte encarece a las materias primas como el petróleo para los tenedores de otras monedas.

El crudo estadounidense CLc1 ha duplicado su valor desde que se desplomó a un mínimo cercano a los 30 dólares el barril a mediados de diciembre, pero aún está lejos del récord de más de 147 dólares alcanzado en julio del año pasado. El petróleo estadounidense operaba a 67,57 dólares el barril a las 13:40 horas.

Eagles explicó que estas previsiones toman en cuenta riesgos significativos tanto alcistas como bajistas, entre ellos los aún abundantes inventarios petroleros y la incertidumbre económica.

"Si los pronósticos económicos son correctos, y estamos saliendo de la recesión, el camino del petróleo será más bien al alza", precisó. "Aún sin una recuperación rápida (...) en la segunda mitad del año es probable que veamos una demanda de entre 1,5 y 3 millones de barriles (por día), mayor a la del actual punto del ciclo. El riesgo es alcista", agregó.