Indra ha cerrado el primer semestre del año con un beneficio neto de 100,4 millones de euros, lo que se traduce en un incremento del 34% respecto al mismo periodo del ejercicio precedente, ha informado hoy la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La facturación de la firma tecnológica ascendió a 1.247 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 11% respecto al primer semestre de 2007, en tanto que la cartera de pedidos alcanzó los 2.460 millones de euros, un 9% más.
La compañía que preside Javier Monzón ha indicado en un hecho relevante que las "favorables perspectivas", apoyadas en la fortaleza de su cartera de pedidos y en las expectativas sobre ofertas ya presentadas, le han permitido mejorar su objetivo de crecimiento del beneficio neto para el conjunto del ejercicio.