Iberdrola Renovables ha iniciado la construcción en Hungría de los parques eólicos de Scott y Csoma I, con una potencia total de 74 megavatios (MW), que le permitirán convertirse en el primer operador eólico del país.

En un comunicado, la compañía explica que el parque de Scott cuenta con una potencia de 36 MW, mientras que el de Csoma I desarrollará otros 38 MW. Ambas instalaciones se ubican en el Norte del país, en la comarca de Komárom-Esztergom Megye, junto a la ciudad de Komárom, y han sido construidas con aerogeneradores de Gamesa del modelo G90, de 2 MW de potencia.

Estos parques elevarán a 124 MW la potencia de la filial de renovables de Iberdrola en Hungría. Esta potencia equivale al consumo eléctrico de cerca de 80.000 hogares y evita la emisión a la atmósfera de casi 200.000 toneladas de CO2.

El grupo presidido por Ignacio Sánchez Galán ya dispone en el país del parque eólico Kisigmand, la instalación eólica más grande de Hungría, con una capacidad instalada de 50 MW, que está ubicada en la provincia de Komárom-Esztergom.

La presencia de la empresa en el negocio eólico en los países del Este de Europa se inscribe en su estrategia de crecimiento rentable y diversificado geográficamente, centrado especialmente en Estados Unidos y Europa.

Iberdrola Renovables cuenta con 160,5 MW instalados en Polonia, repartidos en seis parques eólicos. La compañía está desarrollando el mayor parque eólico de Estonia, que contará con una potencia instalada de 150 MW. Además, ha abierto oficina en Bucarest (Rumanía), en donde cuenta con una cartera de proyectos de 1.600 MW.