Además, si el equipo directivo atrajera otro 7% con la entrada de un nuevo socio "complicaría de modo importante" cualquier operación hostil, por lo que ACS y EDF deberían pagar una prima "considerable", para "convencer" a algunos actuales accionistas "afines".Asimismo,
Fortis no descarta que si la compra es hostil Iberdrola responda mediante la entrada en nuevos mercados o un acuerdo con otro socio europeo al que vender partes de la empresa para hacerse menos atractiva para EDF.Por otro lado, el banco señala las dificultades políticas y regulatorias con las que tropezaría una hipotética opa. El 85% del accionariado de EDF es propiedad del estado francés y su entrada en el mercado español no sería bien vista por el Gobierno.La adquisición por parte de Unión Fenosa, participada mayoritariamente por ACS, de activos de Iberdrola necesitaría autorización de Competencia y de la Comisión Nacional de la Energía (CNE), que podría exigir desinversiones adicionales.A la vista de todas estas circunstancias, Fortis estima que el precio de las acciones de Iberdrola sería de 12 euros por título sin prima especulativa y de 13 euros si la incluyera.El diario británico "The Financial Times" publicó hoy que EDF y ACS han mantenido conversaciones preliminares sobre una posible oferta conjunta para comprar Iberdrola.Según esta información, EDF y ACS dividirían Iberdrola, de forma que EDF se quedaría con Scottish Power, y ACS -que controla el 40% de Unión Fenosa- fusionaría la división de energías renovables de Iberdrola y algunas de sus centrales hidroeléctricas con Unión Fenosa