Iberdrola invirtió seis millones de euros en la inspección de 68.000 kilómetros de sus líneas eléctricas en España durante el primer semestre del año con el objetivo de reforzar la seguridad de suministro y mejorar la calidad del servicio. Según ha informado hoy la eléctrica, se han inspeccionado las líneas de muy alta, alta, media y baja tensión que tienen mayor utilización para el suministro de las puntas de demanda de energía que se producen por las altas temperaturas veraniegas.