Los planes de ACS de alcanzar una participación del 20% en Iberdrola "se han convertido en un movimiento más caro" tras la ampliación de capital cerrada ayer por la eléctrica, asegura 'Financial Times' en su 'Lex Column'. Para el diario británico, "resulta difícil no extraer la impresión" de que la operación realizada por el grupo presidido por Ignacio Sánchez Galán supone un intento de detener a su "accionista menos favorito". Además, recuerda que ACS entró en Iberdrola hace tres años "endeudándose fuertemente" y con la intención inicial de fusionar la eléctrica con Unión Fenosa.