Iberdrola, en cumplimiento de la legislación, dará curso en su junta de accionistas del viernes a la solicitud de ACS de designar un vocal en el consejo de administración de la eléctrica, pero advierte de que dispone de informes jurídicos que determinan que la constructora es competidora directa en el sector energético.
 Estas consideraciones aparecen en una nota remitida por Iberdrola, en la que la compañía no hace más precisiones ni detalla si la incompatibilidad será presentada durante la junta del viernes como motivo para impedir la entrada de ACS en el consejo.

Iberdrola dice que "respetará, en todo caso, la voluntad de sus accionistas", y que durante la asamblea "se dará curso a la solicitud de Residencial Monte Carmelo, quien, previo ejercicio en forma del sistema de representación proporcional, podrá designar a un miembro en el consejo de administración".

Residencial Monte Carmelo, participada al 100% por ACS, ha solicitado al consejo de Iberdrola la designación de un consejero por el sistema de representación proporcional en la próxima junta y, para ello, ha agrupado acciones representativas de un 6,67% del capital social de la compañía, explica la nota.

"Ante esta solicitud, el consejo de administración ha solicitado diversos informes económicos y dictámenes jurídicos sobre la existencia de un conflicto de competencia entre el grupo ACS y el grupo Iberdrola", los que, junto a las diversas presentaciones de resultados empresariales, muestran que "ambas compañías son competidores reales en numerosos mercados y han rivalizado en licitaciones nacionales e internacionales para la prestación de servicios y la realización de proyectos", asegura la nota.

"La competencia es particularmente intensa en diversas áreas estratégicas de Iberdrola, extendiéndose, entre otras, a la producción de energía, una de las principales áreas de negocio del grupo Iberdrola", añade.