Iberdrola, la segunda eléctrica española, estudia diferentes posibilidades para financiar la adquisición de la compañía energética estadounidense Energy East, entre ellas una ampliación de capital. El presidente de la eléctrica, Ignacio Sánchez Galán, ha explicado que la fórmula elegida se conocerá "en breve", se hará "en función de las condiciones del mercado" y tendrá como premisa conservar la "solidez financiera" de la compañía.
Sánchez Galán ha destacado que la opción de Energy East es una apuesta "conservadora" y con "riesgo cero", ya que casi todo su negocio es regulado y tiene unos ingresos predecibles. "No nos gusta acercarnos (a otro mercado) comprando un gigante, sino que tratamos de adquirir algo de tamaño más pequeño en áreas muy consolidadas, con poco riesgo". El presidente de Iberdrola ha destacado que la operación "profundiza" en la senda marcada por Plan Estratégico y representa una "gran oportunidad" para crecer en EEUU, debido a las inversiones en infraestructuras de transporte y distribución de energía previstas en el país para la próxima década. A jucio de Sánchez Galán, EEUU "es un país con importantes oportunidades y con determinación política de seguir adelante con las inversiones. Será una de las áreas de mayor crecimiento para Iberdrola en el futuro". Acuerdo para comprar Energy East Iberdrola ha llegado a un acuerdo amistoso para adquirir el cien por cien del capital de Energy East por 3.400 millones de euros, más la asunción de otros 3.000 millones de deuda de la compañía estadounidense. El directivo de la segunda eléctrica española ha señalado que el estudio de la operación se inició a principios de 2006 y que los contactos se aceleraron en el verano de ese año, aunque en otoño se pararon para acometer la compra del grupo escocés Scottish Power, anunciada en noviembre. No espera problemas con los reguladores Al ser Energy East una empresa con gran presencia en actividades reguladas, la operación necesita recibir el visto bueno de nueve entidades reguladoras, cinco federales y cuatro de los estados de Nueva York, Connecticut, Maine y New Hampshire. La eléctrica española tiene previsto registrar el próximo agosto las solicitudes ante los distintos organismos y tener todos los permisos en junio de 2008. Iberdrola no prevé encontrar problemas para cerrar la operación por parte de los organismos reguladores. Y es que Sánchez Galán ha recordado que cuatro de las cinco autorizaciones federales que tendrá que afrontar, se superaron en el caso de la integración de Scottish Power. Compañía resultante La compañía resultante tendrá 23,7 puntos de suministro de electricidad, un 8,2% más, y 3 millones de clientes de gas natural, lo que supone un 42,9% más de los que actualmente tiene la eléctrica que preside Sánchez Galán. La potencia instalada aumentará el 1,4%, hasta los 39.61 megavatios (MW), y la energía distribuida el 24,3% (207,2 teravatios a la hora). Según los datos pro-forma (calculados expresamente) difundidos, la adquisición de Energy East habría incrementado el beneficio neto de Iberdrola del ejercicio 2006 un 9,8%, hasta alcanzar los 2.161 millones de euros. El resultado bruto de explotación o EBITDA sería de 6.570 millones, el 12,5% más, mientras que los ingresos crecerían el 19,1%, hasta situarse en 24.101 millones.