Iberdrola habría declarado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores la titularidad de alrededor de un 2,5 por ciento de acciones propias tras comprar la participación del 2,2 por ciento puesta a la venta por el financiero belga Albert Frere, dijeron fuentes conocedoras de la situación. Un portavoz oficial de Iberdrola no quiso confirmar la información. La Ley española permite a las cotizadas poseer hasta un cinco por ciento de acciones propias. Iberdrola, que sólo tiene declarada una autocartera del 0,3 por ciento, habría aprovechado el margen legal que tiene para evitar la salida al mercado de un 2,2 por ciento, mediante venta minorista o por colocación institucional, que hubiese afectado a la cotización, explicaron las fuentes. "Se ha pactado una salida ordenada, había margen para hacerlo", explicó una de las fuentes. Iberdrola, cuya deuda neta ajustada asciende a más de 22.000 millones de euros, habría invertido en esta operación algo más de 1.250 millones de euros.