El ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos Alan Greenspan manifestó hoy su convencimiento de que los precios de las viviendas en este país van a caer, lo que forzará a los propietarios a reducir sus gastos y hará mella en el crecimiento económico estadounidense. Greenspan se expresó así durante su intervención en una reunión de la institución privada Foro Mundial Empresarial de Nueva York.
En su opinión, la crisis hipotecaria, la peor en los últimos 16 años y que afectó a los mercados financieros especialmente durante los dos últimos meses, fue "un accidente que se veía venir", que "si no ocurría por los créditos de alto riesgo (subprime), sería por cualquier otra cosa". En alusión al carácter cíclico de la evolución de la economía, Greenspan también apuntó que la crisis hipotecaria e inmobiliaria, que ha sido "bastante fuerte", terminará por afectar a la macroeconomía del país. Así, pronosticó que el ritmo de crecimiento económico se desacelerará poco a poco al menos durante este año y durante el primer trimestre de 2008. En esa intervención en el Foro Mundial Empresarial, Greenspan, que fue responsable de la política monetaria de la mayor potencia mundial durante dos décadas, advirtió también de que "casi seguro" los precios de las viviendas caerán y cuando éstos "se desinflan, el consumo se empieza a resentir". Sin embargo, adelantó que la buena evolución de los mercados bursátiles (el martes el Dow Jones y el S&P500 cerraron el máximos históricos) podría ayudar a paliar el efecto sobre el gasto de la caída del patrimonio inmobiliario e, incluso, evitar que la economía entre en recesión. La crisis hipotecaria fue precisamente la que forzó el pasado 18 de septiembre a la Reserva Federal, dirigida ahora por su sucesor, Ben Bernanke, a reducir 0,5 puntos porcentuales sus tipos de interés de referencia, hasta el 4,75%. El banco central estadounidense llevaba cuatro años sin reducir el precio oficial del dinero, una referencia que ayuda a activar el crecimiento económico de un país (con tipos de interés bajos) y a controlar la inflación (con tasas bajas).