General Motors (GM) ha informado a 1.100 de sus 6.000 concesionarios de su decisión de poner fin a los contratos vigentes, en una medida que forma parte del plan de la compañía de recortar en un 40% sus costes en la actividad comercial y minorista. La portavoz del fabricante de automóviles, Susan Garontakos, aseguró a la CNN que se está informando a los concesionarios de que sus contratos no se renovarán a partir de octubre de 2010. La compañía ya ha expresado al Gobierno estadounidense su disposición a recortar su red de concesionarios hasta el próximo año., y reducirla a 3.600 establecimientos. El resto de los ahorros de costes procederá del cierre de plantas y de los planes para vender o cerrar cuatro de las marcas del grupo, que son Saturn, Hummer, Saab y Pontiac.