El director general del grupo General Motors en España, Juan José Lillo, pidió al Gobierno español que mantenga las ayudas a la compra de automóviles contempladas en el Plan 2000E durante lo que resta de año y en 2010, y señaló que el incremento de dos puntos porcentuales del IVA repercutirá "de forma negativa" sobre las ventas de vehículos. Lillo, que hizo estas declaraciones durante la presentación internacional de la nueva generación del modelo Astra de Opel, afirmó que el mantenimiento de los incentivos directos a la compra de automóviles durante lo que resta de 2009 y el año que viene servirá para mantener los volúmenes de ventas de coches en unos niveles mínimos que garanticen el futuro de la industria.