El grupo General Motors confirmó hoy que el plan de reestructuración de la planta aragonesa de Figueruelas implicará un máximo de 900 bajas, al tiempo que mantendrá el reparto de producción previsto entre esta factoría y la fábrica alemana de Eisenach. General Motors también se compromete a seguir adelante con los compromisos en materia de adjudicación de nuevos modelos y, a diferencia del plan de Magna, mantendrá las dos actuales líneas de producción.