General Motors  casi con certeza dejaría de existir como compañía que cotiza en bolsa durante un período, una vez que emerja de una inminente bancarrota, declaró el jueves un funcionario del Gobierno del presidente Obama.  La compañía probablemente pasará de seis a 18 meses sin cotizar en bolsa, con las mayores participaciones en manos de los Gobiernos de Estados Unidos y Canadá y el sindicato United Auto Workers. Probablemente después la compañía volvería a cotizar sus acciones en la bolsa, dijo el funcionario, quien habló con la prensa bajo la condición de mantener el anonimato.  El funcionario dijo que la reestructuración de la compañía por parte del Departamento del Tesoro de Estados Unidos está diseñado para permitir que la compañía se mantenga viable en el actual deprimido mercado de ventas automotrices y se vuelva "altamente rentable" si suben las ventas.