General Motors registró un beneficio de 1.700 millones de dólares en el tercer trimestre del año, lo que supone un descenso del 15% en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Pese a la caída del beneficio, que se vio afectado principalmente por la evolución del negocio europeo, el resultado superó las previsiones de Wall Street.

Por acción, el beneficio alcanzó 1,03 dólares, cuando la media de los analistas lo situaba en 96 centavos, según un comunicado de la compañía.

El volumen de negocios aumentó un 7%, hasta los 36.700 millones de dólares, en línea con las estimaciones de los analistas.