El grupo automovilístico General Motors preparara miles de despidos adicionales, especialmente de empleados administrativos, y estudia deshacerse de alguna de sus marcas, con el fin de recuperar la rentabilidad en Norteamérica, informa hoy el diario 'Wall Street Journal'. Estas dos posibles iniciativas forman parte de una revisión de la estrategia de la multinacional estadounidense, que inicialmente planteaba recuperar la rentabilidad de sus operaciones en Norteamérica en el año 2010.
El nuevo recorte de empleo, que será aprobado previsiblemente en la reunión del consejo de administración que se celebrará a principios de agosto, se sumará a la supresión de más de 35.000 puestos de trabajo que actualmente ejecuta la compañía. VENTA DE MARCAS General Motors comercializa sus productos en Estados Unidos bajo ocho marcas (trece en todo el mundo). Algunas de ellas, pese a recibir fuertes inversiones, no están consiguiendo captar nuevos clientes en el mercado estadounidense, como Buick, Saturn o Saab. Aunque, según las fuentes consultadas por el citado diario, General Motors no ha descartado ninguna opción para ninguna marca, lo cierto es que las únicas que tienen asegurado su futuro son Cadillac y Chevrolet, consideradas "iconos" del grupo. CAIDA DE VENTAS La compañía, que ya ha puesto a la venta Hummer, tampoco descarta la posibilidad de suprimir, en lugar de vender, alguna de las firmas con las que opera en el mercado estadounidense, donde sus entregas cayeron un 16,5% en el primer semestre. Con las iniciativas actualmente en estudio, General Motors pretende además estabilizar el precio de su acción, que ha caído a su nivel más bajo de los últimos cincuenta años, reduciendo la capitalización bursátil de la empresa a 5.730 millones de dólares (3.673 millones de euros).