La crisis financiera ha sido implacable con General Electric CO. Sus acciones han perdido la mitad de su valor, el gobierno tuvo que intervenir para levantar su enorme rama financiera y las ventas en sus negocios industriales clave se han desplomado. Sin embargo, ahora Jeffrey Immelt, el presidente ejecutivo del conglomerado, tiene la mira puesta en una nueva fuente de potenciales ingresos: los paquetes gubernamentales de estímulo. GE tiene grandes esperanzas para la estrategia. Asegura que en los próximos años podría captar hasta 192.000 millones de dólares de proyectos financiados por gobiernos de todo el mundo, como la modernización de redes de energía eléctrica, generación de energía renovable y actualización de la tecnología médica.