El ex copresidente de EADS Noel Forgeard y Arnaud Lagardere, presidente del grupo que lleva su nombre y accionista de referencia de EADS, han reiterado que no utilizaron información privilegiada al decidir sus ventas de acciones del grupo europeo a comienzos de 2006.
Lagardere, que ayer prestó declaración durante casi nueve horas ante los investigadores de la Autoridad de los Mercados Financieros (AMF) en París, afirmó que la cesión del 7,5% de acciones de EADS anunciadas el 4 de abril de 2006 se hizo sin que supiera que iba a ser necesario retrasar las entregas de los aviones A380 por problemas industriales de Airbus. Según las declaraciones a los investigadores de la AMF reveladas hoy por el vespertino "Le Monde", Lagardere negó en particular que el director general de EADS, Jean-Paul Gut, que es amigo suyo, le hubiera dado indicaciones de un nuevo calendario para las entregas del A380. Gut había admitido la semana pasada ante los investigadores de la autoridad bursátil que el ex presidente de Airbus Gustav Humbert le había dado a entender "en varias ocasiones" la "posibilidad de retrasos" en el programa del A380, pero asegurándole que "estaban bajo control" y que no tendrían "impacto financiero". Los retrasos se oficializaron el 13 de junio de 2006 y con esa información las acciones de EADS sufrieron un fuerte descalabro del que aún no se han recuperado y sólo al día siguiente perdieron un 26% de su valor. Lagardere también cuestionó que tengan valor probatorio los elementos que fueron requisados en la sede de su empresa, y en particular una nota sobre una conversación del presidente de su consejo de vigilancia, Raymond Lévy, con un responsable de Airbus, Olivier Andries. A ese respecto, afirmó que la conversación entre Lévy y Andries tuvo lugar el 26 de abril, y no como se ha indicado en algunos medios de comunicación en marzo, es decir, antes de que Lagardere y varios directivos de Airbus, en particular Forgeard, hubieran ejercido sus opciones sobre acciones de EADS. Forgeard, en una entrevista a "Le Point" que se hizo pública hoy, afirmó que Airbus no había dado cuenta de "un retraso irrecuperable" antes de mediados de abril de 2006, y por tanto antes de que él ejerciera sus opciones sobre acciones de EADS el mes anterior que le reportaron 2,5 millones de euros. El ex copresidente de EADS, que había sido anteriormente presidente de Airbus, insistió en que respetó "todas las reglas" del grupo, que están entre las más exigentes de las empresas del CAC-40 y además defendió su acción al frente porque en ese periodo "Airbus se convirtió en un líder mundial". En ese sentido, señaló que pese al plan de ajuste que supondrá la supresión de 10.000 empleos de Airbus en Europa, "el balance desde hace ocho años sigue siendo positivo en decenas de miles de empleos". Forgeard, que tuvo que dimitir como copresidente el 2 de julio de 2006 en medio de la tormenta generada por las consecuencias financieras y bursátiles de los retrasos del A380, criticó la actitud del representante de DaimlerChrysler en EADS, Manfred Bischoff, y de su homólogo, el copresidente alemán de EADS, Tom Enders. Uno de los consejeros del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, negó hoy que haya conflicto de intereses entre la voluntad del jefe del Estado de modificar la estructura directiva de EADS y la defensa de Lagardere, al que le une una conocida amistad. "El presidente de la República va a buscar lo mejor a la vez para el interés general, para el interés de EADS y por tanto para el interés de la aeronáutica francesa", señaló Henri Guaino en la cadena de televisión "La Chaine Parlamentaire". "La justicia dirá lo que tenga que decir", señaló Guaino, que defendió la presunción de inocencia para Lagardere y señaló que "todas las personas que tienen beneficios no son necesariamente tramposos o estafadores".