El regulador aeroportuario británico BAA, propiedad del grupo español Ferrovial, considera que las inversiones que realiza en Heathrow, el mayor aeródromo del Reino Unido, no mejorarán su funcionamiento si no van acompañadas de la construcción de una tercera pista. En una conferencia sobre transporte, el nuevo consejero delegado de BAA, Colin Matthews, que tomó posesión del cargo días después de la problemática apertura de la Terminal 5 (T5) de Heathrow, afirmó que no se debe elegir entre nuevas instalaciones y la tercera pista, sino que el Reino Unido necesita “desesperadamente” ambas.
“BAA se ha comprometido a invertir 4.000 millones de libras (5.063 millones de euros) en los próximos cinco años en Heathrow, pero sin una nueva pista lo único que ocurrirá es que la gente esperará en unas terminales más bonitas”, señaló Matthews. De este modo, el máximo ejecutivo del gestor calificó de “falsa elección” la propuesta de que se mejoren las instalaciones de Heathrow antes de que se incremente su capacidad. La T5, que está ocupada en exclusiva por British Airways (BA) y que comenzó a operar el pasado 27 de marzo, contó con una inversión de 4.300 millones de libras (5.441 millones de euros). Se espera que acoja a 30 millones de viajeros al año y que incremente el tráfico anual del aeropuerto desde los 68 a los 95 millones de pasajeros. Los primeros días de funcionamiento de la nueva terminal estuvieron llenos de problemas, con retrasos en los vuelos y en la entrega de unas 15.000 piezas de equipaje. El consejero delegado del gestor reconoció que el daño de esos problemas para la reputación de la compañía fue “real” y que el camino para recuperarla será “duro y largo”. Matthews hizo también referencia a la posible obligación de que BAA tenga que vender alguno de sus aeropuertos para que se rompa la situación de casi monopolio que tiene sobre el tráfico aéreo del país. Aseguró que BAA “no tiene miedo” del debate sobre la propiedad de los aeropuertos y que la partición del grupo no solucionaría los problemas de capacidad de los aeródromos londinenses. Durante la conferencia, Matthews se opuso a la construcción de un gran aeropuerto en el estuario del río Támesis, ya que sus coste económico y su daño medioambiental serían mayores que los de la ampliación de Heathrow. Matthews reiteró la importancia para la economía británica de que Heathrow siga actuando como un “hub” (un gran aeropuerto que funciona como enlace de las grandes rutas). Así, calificó de “error estratégico” que se dejara de lado a los pasajeros de tránsito que pasan por Heathrow, ya que eso le llevaría a ser un aeropuerto “regional” incapaz de competir con los grandes aeródromos europeos. Las acciones de la constructora Ferrovial se han convertido en las mejores del selectivo al subir un 7,11%, hasta cerrar en los 40,9 euros.