La propuesta realizada por el grupo presidido por Rafael del Pino incluía la posibilidad de realizar este pago combinando la retribución en metálico y acciones, al objeto de atender a los accionistas de BAA que prefieran mantenerse en el capital. En un principio, los accionistas de la compañía británica que se inclinaran por esta acción debían percibir 897,4 peniques en metálico y 0,2 acciones de una sociedad de nueva creación denominada Altitude Assets.