FCC es una compañía que centra su actuación, principalmente, en tres áreas de negocio:


• Infraestructura: como estrategia, busca la internacionalización, con el objetivo de centrarse en 6 o 7 países con solidez financiera, seguridad jurídica, y ambiciosos planes de desarrollo, para prestar servicios de movilidad en obras de infraestructuras construidas por la compañía, manteniendo y explotando el activo durante una media de 15 años.

• Energía: esta actividad se encuentra en proceso incipiente de consolidación en España.


• Servicios: la estrategia está basada en un crecimiento ordenado y sistemático.

La compañía ha obtenido un beneficio neto de 108.2 millones de euros durante el ejercicio 2011, un 64.1% menos que en 2010.

Los resultados de la compañía se han visto afectados fuertemente por la negativa coyuntura económica del mercado doméstico y por el proceso de reducción de activos del grupo, a pesar de la apuesta por el mercado exterior, que supera por primera vez a la facturación nacional durante el ejercicio, lo cual sin duda es un aspecto beneficioso dentro de la deslocalización que tiene que producirse si o sí, para evitar riesgo España. Tengamos en cuenta que con la prima de riesgo por encima de 410, FCC sufrirá en el corto plazo sino sigue fomentando la diversificación geográfica.

El avance en el proceso de internacionalización del grupo, ha supuesto un aumento en los ingresos internacionales del 13,6%, compensando así en gran medida la caída de la actividad vinculada a la demanda de infraestructuras en España.

Pero solo la rama del sector servicios contribuye positivamente a la cifra de negocio, no siendo suficiente para mitigar el descenso de los ingresos de todo el grupo. Veámoslo de modo más detallado:

• Servicios medioambientales: mantuvo una evolución positiva, incrementando su cifra de negocio en un 1,7%, debido principalmente al crecimiento de la actividad den los mercados internacionales (7,9%) frente a la disminución a nivel nacional.

• Construcción: concentra el mayor volumen de negocio de la compañía, pero destaca negativamente su bajo EBITDA (factura el doble que servicios, pero su margen es tres veces menor). El motivo por el que las cifras de venta para este negocio se sostienen, es el destacado crecimiento internacional (18,9%).


• Cemento: los ingresos en el área del cemento disminuyeron un 19,1% con respecto a 2010. A la reducción del consumo en España del 17,2% se le añaden las tensiones sociopolíticas vividas en Túnez desde el primer trimestre del año, afectando a la cifra de negocios internacional. El esfuerzo realizado para incrementar el uso de combustibles alternativos ha logrado mitigar el impacto de la reducción en las ventas, aunque francamente es un sector en decadencia y que nos tiene preocupados.

• Servicios urbanos: se redujeron un 9,3%.

Los resultados obtenidos por FCC en 2011, ponen de manifiesto la fuerte apuesta que está realizando la compañía por la internacionalización de sus actividades. Por primera vez en su historia, las ventas en los mercados internacionales superan las obtenidas en España. Dicha internacionalización se concentra principalmente en Europa (84%), y en menor medida en EE.UU., Iberoamérica, y un conjunto selecto de países de Asia y África.

A pesar de ello, ha obtenido una reducción del 8,3% del EBITDA, con respecto al ejercicio anterior. El resultado neto de explotación, (EBIT), fue un 48,5% inferior al registrado en 2010.

Por otra parte, la deuda financiera de la compañía se redujo en un 19% en el pasado ejercicio. Algunos de los factores que han favorecido a dicha reducción han sido: la desinversión de activos no estratégicos, los ajustes por tipo de cambio y la actualización del valor de derivados.

A pesar de que el 84% del negocio de la compañía se concentre en Europa, los proyectos en curso, en su mayoría se están desarrollando en España, y dentro de la parte europea, Italia, que continua teniendo serios problemas de financiación, concentra una parte importante de los proyectos que la compañía mantiene en curso en el resto de Europa. Si bien es verdad, los proyectos adjudicados más recientemente, concentran su ámbito de actuación en Reino Unido, Alemania, Polonia, Rumania, Bucarest, Argelia, Toronto, y Panamá, donde tiene adjudicada la construcción del metro y un complejo hospitalario.

Un dato preocupante sobre la compañía es que los entes públicos adeudan 6.000 millones de euros, de los cuales 1.700 son deuda vencida y exigida. Si la medida aprobada por el Gobierno para que los Ayuntamientos paguen a sus proveedores llega a buen término, la compañía podrá cambiar totalmente su situación, ya que le proporcionará caja para acometer futuras inversiones. Según declaraciones de Baldomero Falcones, la compañía no contempla la posibilidad de aceptar una quita a este importe. La importancia de este dato, se resume al conocer que la deuda vencida de los ayuntamientos equivale a casi un 15% de su facturación en 2011.

En base a lo anterior, y teniendo en cuenta lo expuesta que está la compañía al riesgo país de España e Italia, puede resultar preocupante el modo en que FCC enfrente la refinanciación de su deuda. No obstante, la semana pasada, cerró con éxito la firma de un préstamo sindicado a tres años por un importe de 438 millones de euros, sustituyendo la operación sindicada que vencía el 28 de abril próximo. Con la firma de este préstamo sindicado, FCC refinancia una parte importante de sus vencimientos para el año 2012, con el objetivo de diversificar sus fuentes de financiación en el futuro.


Todo lo anterior contrasta con la visión más positiva que nos muestran los ratios bursátiles, que sitúan a FCC en una posición ventajosa frente al resto de sus competidores del sector.


El único dato negativo, sería la elevada volatilidad a la que está sujeto el valor.

Por todo lo anterior, consideramos que la compañía podría tener potencial de crecimiento de no ser por las tensiones sobre el mercado de deuda europeo, ya que FCC tiene una elevada exposición a los países con mayor riesgo país, (Italia y España), concentrando allí la mayor parte de su operativa. A pesar de que la compañía se está reinventando y renovando, tanto en sus áreas de negocio como en lo referente a su distribución geográfica, el riesgo de crédito se aun mantiene.

Desde Aspain 11 nos mantenemos alerta realizando un exhaustivo seguimiento sobre la evolución de la aplicación de la nueva normativa de pago a proveedores por parte de los ayuntamientos. Si finalmente la compañía consigue cobrar la deuda que los Ayuntamientos han contraído con ella, habría que valorar una posible entrada en el valor, ya que está acometiendo adecuadamente las reformas en su estrategia de negocio incentivando la deslocalización y renovando líneas de créditos de forma eficiente.