Primer día de cotización para la red social y los inversores han sabido, al menos, mantener el precio de salida dentro del Nasdaq. El índice tecnológico estadounidense, con unas pérdidas superiores al punto porcentual, no se ha dejado llevar por la euforia despertada por Facebook y su despliegue desde California. Dos horas de pánico y nervios entre los inversores por no conocer la información sobre la compañía en la que sus movimientos bursátiles han estado embargados para el gran público y finalmente, la calma. ¿Qué queda por delante? En primer lugar, demostrar que su precio se corresponde con el PER 100x impuesto por los accionistas. 




La red social ha debutado en bolsa a precios astronómicos. La acción ha partido con un precio inicial de 38 dólares y ya se han recaudado 16 mil millones, lo que la convierte en la salida a bolsa de una tecnología más valiosa de la historia. Pero aunque el primer movimiento ha dejado una subida de más del 13% - que le ha llevado por encima de los 42 dólares – no ha tardado ni media hora en comenzar a desinflarse. El precio que marca, el de la OPV. Ya advertía Eduardo Vicho, jefe de análisis de M&M Capital EAFI que “hay grandes inversores que tienen preparada la orden de venta en el momento de su debut”. Y da la sensación de que ha sido finalmente así. Curva que comenzaba en 38 y que ha vuelto a ese nivel cual bumerán con un retroceso sobre esos 42 dólares de 0,18% hasta los 38,18 dólares. 



Siendo justos, eso sí, la tan sonada salida al Nasdaq de Facebook se encuentra en el medio de un complicado cálculo: su valor en libros. Si bien Google saltó al parqué con un 51x, Linkedin daba bastante más miedo al comenzar a cotizar con un valor 300x, aunque el tiempo se ha puesto de su lado. “¿Eso es caro o barato?”, reflexiona Enrique Quemada, de One to One Capital Partners. Depende probablemente de en quién se fije. Google, aparentemente caro, ha demostrado ser una gran inversión con el paso de los años y es que el índice tecnológico garantiza cierta gloria financiera. “Diez años después ha vuelto la ola de Internet”, afirma Quemada, que pese a reconocer cierta 'burbuja' de precios, establece claras diferencias entre el año 2000 y el momento actual. El triunfo de Facebook, en su opinión, depende de su capacidad de cumplir dos retos: “la publicidad”, es decir, mantener el nivel de inversión en su página, y por otro lado, “la privacidad”, tema delicado y muy controvertido para una red social que comparte miles de millones de imágenes de manera diaria. O ¿no sabían ustedes que en Estados Unidos hay más personas que se conectan directamente a Facebook en lugar de a Google? ¿O que ocho de cada diez usuarios entra en su perfil para jugar a los interactivos de Zynga?

José Lizán, gestor de carteras de Nordkapp, admite que en el valor “no pondría ni un céntimo. Un título que vale más de 100.000 millones de dólares cuando hace dos años que no existía me hace desconfiar”. Sobre todo si tenemos en cuenta cómo comenzó la burbuja de las puntocom “en la que muchos inversores se arruinaron y, los que resistieron, aguantaron hasta 2003 para arruinarse”. Y sentencia: este tipo de compañías es el fruto de que en el 2000 se consideraba burbuja tecnológica.

Las pérdidas se extienden en Wall Street para un Dow Jones que cede más de medio punti porcentual, mientras que el S&P 500 pone en peligro la zona de los 1.300 puntos. El tecnológico Nasdaq, centro este viernes de todas las miradas, no ha podido con la presión y se deja por el camino más de un punto porcentual. Apple cierra con ganancias moderadas que sostienen sus títulos en el entorno de los 533 dólares, Microsoft cede en el entorno del 1,4% y Google, el otro gigante tecnológico, pierde casi un 3% y cuestiona la permanencia sobre los 600 dólares. Quizás sea el 'efecto Facebook'.

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