Las tendencias contractivas de la economía española se prolongaron durante el segundo trimestre del año, aunque a un ritmo "menos intenso" que en el trimestre anterior, según se desprende del último boletín económico del Banco de España. La entidad asegura que, entre los indicadores de demanda, los referidos al consumo privado apuntan a una "cierta ralentización" en su pauta de descenso, mientras que, por el lado de la oferta, los indicadores más recientes del mercado de trabajo confirman una moderación en el ritmo de ajuste del mercado laboral.