España ocupa el séptimo lugar en dependencia energética de la UE-27 con una tasa de dependencia del 81,4%, 4,7 puntos porcentuales más que en el año 2000, según los datos del Eurostat referentes al año 2006 recogidos hoy por el Instituto de Estudios Económicos (IEE). La Europa de los 27 también incrementó su tasa de dependencia siete puntos porcentuales en el mismo periodo, hasta alcanzar una dependencia exterior del 53,8%.  A la cabeza del ranking europeo, con una mayor dependencia de las importaciones energéticas que España se encuentran Chipre (102,5%), Malta (100%) y Luxemburgo (98,9%). Irlanda alcanza una tasa del 90,9%, mientras que Italia registra un 86,8% y Portugal un 83,1%.