España fue país de la Unión Europea que detectó en 2009 un mayor número de productos peligrosos (220, el 13% del total comunitario) susceptibles de ser retirados del mercado, por delante de Alemania (11%) y Grecia (9%). Un gran número de los artículos de riesgo son juguetes y la mayoría proceden de China, según el informe anual publicado hoy por la Comisión Europea. El número de productos peligrosos retirados del mercado comunitario en 2009 aumentó un 7% respecto al año anterior, pasando de 1.866 a 1.993 de acuerdo con los datos del sistema europeo de alerta rápida RAPEX. A juicio del comisario responsable de Protección de los Consumidores, John Dali, este incremento se debe a una mayor vigilancia del mercado por parte de los Estados.