• El PIB español se contraerá un 1,2% este año y un 0,6% el que viene
• La recesión elevará la tasa de paro hasta el 25,3% en 2013
• El déficit, por debajo de la previsión del Gobierno: 6,1% en 2012 y 3,4% en 2013
• Las exportaciones crecerán un 1,1% este año y un 2,9% el próximo ejercicio
• Las importaciones(-8,4%) y la inversión (-8,1%) se “hundirán” en 2012 por la recesión
• El precio de la vivienda seguirá cayendo los tres próximos años aunque a un ritmo menor
• La inflación en España se situará en el 1,8% en 2012 y el 1,4% en 2013.
• En la Eurozona, el PIB se contraerá un 0,5% en 2012 y crecerá el 1% en 2013

 
El informe prevé una contracción del Producto Interior Bruto (PIB) español del 1,2% en 2012 y del 0,6% para el próximo ejercicio, y no será hasta 2015 cuando nuestra economía comience a crecer a tasas de alrededor del 2%.

Si bien el informe concluye que las mencionadas reformas serán beneficiosas en los próximos años, a corto plazo, la economía española se enfrenta a un ajuste fiscal profundo que, entre otros efectos reducirá la demanda interna. Además, las medidas adicionales que previsiblemente deberá tomar el Ejecutivo ante el aumento del déficit público podrían ser contraproducentes para nuestra economía a corto plazo debido a los bajos niveles de actividad que ésta muestra en la actualidad.

En este contexto, el informe no prevé que la economía española puede salir de la recesión hasta mediados de 2013 aunque el informe advierte de que el pronóstico para el próximo año se caracteriza por un alto grado de incertidumbre debido a factores como, la actual crisis de la deuda soberana, la fragilidad de la confianza en los mercados financieros, así como los desafíos que suponen para el Gobierno la implantación de las medidas de consolidación fiscal, así como su actual plan de reformas.

En este complicado escenario, el EEF advierte de la probabilidad de que las compañías reduzcan sus plantillas con el fin de mantener su productividad y rentabilidad. Además, el alto nivel de desempleo entre los jóvenes representa una amenaza a la capacidad del país para mantener una fuerza laboral con altos niveles de cualificación. Teniendo en cuenta que nuestra economía seguirá en recesión, el informe vaticina un aumento de la tasa de desempleo cercana al 25% para la segunda mitad de 2012. Esta situación plantearía un riesgo de inestabilidad social para la puesta en práctica del programa de reformas del Gobierno. Sobre los cambios en la normativa laboral, el EEF considera que la propuesta del Gobierno sí promoverá la creación de empleo en el futuro.

En este sentido, José Miguel Andrés, Presidente de Ernst & Young en España, comenta que “pese a que España seguirá este año en recesión, se están sentando las bases para que nuestra economía se recupere. Si el Gobierno implementa con éxito su ambiciosa agenda de reformas estructurales, España podría asegurar un potencial de crecimiento económico y de creación sostenida de empleo una vez que la economía comience a mostrar signos de fortaleza. Por ello, y suponiendo que el Gobierno logre los objetivos propuestos, el crecimiento del PIB debería acelerarse a partir del 2015 y 2016 a cifras superiores al 2%, según nuestras estimaciones”.
En cuanto al sector inmobiliario, el informe concluye que el precio de la vivienda seguirá cayendo durante los próximos tres ejercicios. Sin embargo, la disminución de la inversión residencial se moderará este año al haber dejado atrás la fase más dura del ajuste.

Por otra parte, y como viene siendo habitual, las exportaciones se mantendrán como la principal contribución positiva a la economía española con un crecimiento del 1,1% durante este año y del 2,9% en 2013. Mientras que las importaciones descenderán un 8,4% durante este ejercicio.

Recesión también en la Eurozona
Aunque con una intensidad menor, la recesión también amenaza al conjunto de la Eurozona así como a nueve de los 17 Estados miembros, que deberán afrontar diversos desafíos como, los numerosos vencimientos de deuda en el sector público y privado, la restricción crediticia, la austeridad fiscal y la continua destrucción de empleo. En este escenario, el Eurozone Forecast prevé para 2012 una contracción del PIB de la zona euro del 0,5% para, posteriormente, crecer el 1% en 2013 y el 2% a partir de 2015.

Marie Diron, Economista del Ernst & Young Eurozone Forecast, comenta que “a pesar de que es más que probable que la recuperación se produzca a un ritmo mucho más lento que en cualquiera de las crisis ocurridas en los últimos cuarenta años, las medidas adoptadas por las autoridades europeas durante los últimos meses, en particular la introducción por parte del BCE de las operaciones de financiación a largo plazo, han creado las condiciones óptimas para que ya podamos divisar la luz al final del túnel, incluso cuando la recuperación está todavía lejos de producirse. Estos esfuerzos deben mantenerse de forma rigurosa e incluso reforzarse tanto a nivel de la Eurozona como de cada Estado miembro para asegurarnos de que no perdemos este impulso”.

Junto a la restricción crediticia, el principal lastre para el crecimiento de la Eurozona serán las medidas de consolidación fiscal que, según las estimaciones del EEF, se cifran en un 1% del PIB total. A pesar de que la subasta de liquidez a largo plazo del BCE ha impulsado los mercados financieros y reducido las perspectivas de una crisis de crédito bancario, los últimos datos indican que gran parte de esa liquidez aun no ha llegado al resto de sectores de la economía.
Como explica Diron, “los bancos de la Eurozona todavía se enfrentan a unas condiciones difíciles de financiación, en un momento en el que necesitan alcanzar mayores ratios de capital. Mientras las entidades no trasladen a las empresas y hogares la liquidez proporcionada por el BCE, será complicado estimular la inversión y el consumo. De hecho, existe el riesgo de que la restricción crediticia y la austeridad fiscal sean más graves y prolongadas de lo previsto en un principio, lo que nos llevaría a una recesión más profunda de la zona euro”.

A nivel europeo, las previsiones apuntan a un descenso en numerosos indicadores macroeconómicos. Es el caso de la reducción de la inversión, un -8,1% en 2012, y del consumo, que descenderá un 0,7% este año. Ante estas previsiones, la creación de empleo también se frenará en muchas economías con algunas excepciones, como la alemana. El EEF pronostica que la cifra de desempleados de la zona euro alcance los 18,2 millones de personas a comienzos de 2013 aunque, gracias a la relativa fortaleza de los balances de muchas compañías europeas, esta tendencia podría revertirse si se comienza a generar confianza.

El papel clave del BCE
Según el EEF, el Banco Central Europeo seguirá desempeñando un papel crítico durante este año ya que proporcionará un amplio apoyo a la economía de la Eurozona. En caso de deterioro del entorno económico, el EEF recomienda una reducción de tipos de interés hasta el 0,5%, así como un aumento de las compras de bonos gubernamentales para facilitar la refinanciación de la deuda de los países periféricos a tipos de interés asequibles. De no actuar, se corre el riesgo de una serie de quiebras desordenadas entre las economías más débiles, lo que a su vez amenazaría el futuro de la Eurozona.

"Aunque desde finales del pasado año se ha reducido el riesgo de una ruptura de la zona euro gracias a los acuerdos sobre Grecia y a la participación del BCE, esto no quiere decir que hayamos salido de la crisis. Este ejercicio será difícil tanto para los gobiernos como para las empresas y los hogares. El hecho de que las previsiones apunten a una débil recuperación para el próximo año tampoco significa que se pueda dar por sentado que los principales problemas de la Eurozona desaparecerán en los próximos doce meses", explica Diron.

En palabras de Marc Otty, socio director para Europa, Oriente Medio, India y África (EMEIA) de Ernst & Young, "la zona euro necesita más iniciativas para mejorar las perspectivas económicas más allá de 2013. Luchar contra la rigidez del mercado laboral, mejorar de la calidad de las instituciones en algunos países, tomar decisiones relacionadas con el envejecimiento de la población, así como fomentar un mercado único de servicios, son medidas que pueden mejorar las perspectivas de crecimiento a largo plazo de la Eurozona. Dando ahora los pasos adecuados, los Gobiernos de la zona euro podrían avanzar en la dirección correcta para aliviar la actual crisis y ayudar a prevenir una futura".