España experimentará un acusado envejecimiento de la población hasta 2050, que presionará a la baja el crecimiento económico del país y recrudecerá los desajustes de las cuentas públicas, por lo que debe afrontar una reforma de su mercado laboral y su sistema de pensiones, según un informe publicado por Schroders. El estudio explica que en 2050 España habrá pasado de tener la población más joven de Europa occidental (2005) a una de las más envejecidas, como consecuencia del aumento de la esperanza de vida y la paralela caída de la fecundidad.