El año pasado se instalaron en España 2.600 megavatios pico (MWp) de energía solar fotovoltaica y termoeléctrica, una cifra que representa el 63 por ciento del total de 4.100 MWp que se instalaron en la Unión Europea, según datos publicados hoy por la consultora DBK. España se convirtió así en el primer país en términos de nueva capacidad, por delante de Alemania, que acaparó el 32,5 por ciento del total. Según la consultora, este fuerte crecimiento obedece al adelanto de la puesta en funcionamiento de un alto número de parques solares ante el cambio normativo registrado en España a finales de 2007, que supuso una limitación de la potencia instalada y la reducción de las primas.