Sony Ericsson, la 'joint venture' formada por las compañías japonesa y sueca, reconoce que su negocio se seguirá viendo afectado en el trimestre en curso, hasta el punto de que podría registrar pérdidas, antes de impuestos, de unos 390 millones de euros. Sony Ericsson prevé vender 14 millones de móviles, a un precio medio de 120 euros, pero con unos márgenes inferiores tanto a los del año pasado como al 15% del anterior trimestre. La respuesta en bolsa a estas previsiones es una castigo del 7,3% en las acciones de la sueca Ericsson.