Durante las dos últimas semanas hemos ido conociendo nuevos detalles acerca de la salida a bolsa de Enel Green Power. Dicha empresa sale a cotizar al mercado secundario, con una valoración total estimada entre los 9,000 y 10,500 millones de euros, lo que la convierte en la mayor oferta pública de venta realizada durante los últimos tres años.
La filial de renovables de Enel tiene el objetivo de captar unos 3,000 millones de euros con el fin de ser capaz de financiar su crecimiento y a su vez reducir la abultada deuda que arrastra el grupo. Los inversores españoles que quieran participar en dicha emisión deben de saber que la oferta de colocación en España (que comenzó el pasado lunes 18 de octubre) se extenderá hasta el próximo viernes 29, es decir, tan sólo les quedan cuatro días para participar en dicha colocación cuyas acciones comenzarán a cotizar el próximo jueves 4 de noviembre. Y la pregunta del millón sigue en el aire: ¿es momento de entrar en las renovables? No seré yo quien le pare los pies a nadie que quiera entrar en estos momentos en el mercado, y más aún cuando vengo defendiendo unos mercados alcistas desde el inicio del verano. Pero sí considero que apostar en estos momentos por la filial de Enel, es una de las pocas alternativas que existen en estos momentos para perderse este rally alcista de cierre de año.

Sé que a lo mejor muchos desearían un artículo “más positivo” que hablara sobre los sectores más interesante en estos momentos, sobre cómo ir creando una cartera modelo, sobre la conveniencia de ir reduciendo exposición en los mercados monetarios e ir acercándose al mundo “equity” de forma progresiva, sobre aquellas emisiones de deuda coporativa que ofrezcan un atractivo interés, sobre todas esas empresas tecnológicas norteamericanas que cotizan actualmente con un PER más que interesante, etc... Pero vuelvo a reiterar que sigo viendo un mercado con recorrido, al menos dentro del entorno macro actual (que considero se mantendrá estable al menos durante los próximos tres meses). Por lo que veo mucho más interesante resaltar aquellos “peligros” y “trampas” que vaya descubriendo por el camino, y mucho me temo que Enel Green Power, es uno de ellos.

Lo primero que llama mi atención es la preocupación que muestran desde la propia EGP. Y es que hace muy poco, fuentes internas de la compañía reconocían que eran "conscientes de las dificultades que está teniendo el sector en Bolsa y que debe ofrecer un descuento en su colocación para asegurarse el éxito". Pero ¿a qué se refieren exactamente con dificultades del sector? Quizá tenga algo que ver los últimos “estrenos bursátiles” de Iberdrola Renovables (en el mes de diciembre de 2007) o de la filial verde de EDP (en junio de 2008). Todos aquellos inversores que apostaron por dichas colocaciones arrastran a día de hoy perdidas del 55% (en el caso de la filial de Iberdrola) y del 50% (para el caso de la filial portuguesa). Y este año tampoco ha sido mejor para otras empresas del sector, pues Gamesa (dedicada a la fabricación de aerogeneradores), sin ir más lejos, se ha dejado ya un 60% en lo que va de año.

Pero ¿qué está ocurriendo en el sector?

Recordemos que durante el último lustro, han sido decenas de miles los inversores en nuestro país que han apostado por este tipo de energías, al calor de los incentivos prometidos desde nuestro gobierno. De hecho, en 2007, nuestro Gobierno aprobó una ley que garantizaba a los productores una tarifa solar de 44 céntimos por kilovatio/hora por la electricidad producida durante los 25 siguientes años. Pero el pasado mes de junio, nuestro Ministro de Industria, Miguel Sebastián, comunicó a todos los ejecutivos españoles que la intención del gobierno en estos momentos, pasa por reducir casi un 40% los subsidios a las plantas fotovoltaicas existentes.

La deuda: lo más preocupante

Finalmente otro de los motivos para olvidarnos de esta OPV es la deuda que arrastra la compañía. No voy a entrar en detalles de si los planes de austeridad son más o menos creíbles, o de si dicha deuda es mayor o menor respecto a otras compañías del sector. De nuevo se hace imprescindible actuar con cierto sentido común (quizá ahora más que nunca). Si vemos cómo la deuda es hoy en día una de las principales preocupaciones tanto de la UE como de la propia Fed, ¿no lo va a ser mucho más en el caso de una compañía que centra su negocio en la energía eólica y solar?


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