La renta variable española es la que peor valoración tiene entre los inversores de fondos de inversión. Al menos es lo que se desprende del último informe elaborado por Morningstar. La razón es clara: un 19% de los encuestados "estima que los fondos de acciones españolas terminarán el año en negativo",  frente al 9% de la rv. europea o el 6% de la estadounidense.  Y ¿dónde están las preferencias? Cierto optimismo "por no decir pasión, respecto a los mercados emergente".  Donde el 30% de los encuestados espera obtener rentabilidades superiores al 20%.