Un tribunal de apelación de Corea del Sur ha reafirmado la condena de dos directivos de Samsung por causar pérdidas económicas al grupo. Unas pérdidas causadas con la venta ilegal de bonos convertibles al hijo del presidente de la empresa.
El tribunal de apelación condenó al ex presidente ejecutivo de Samsung Everland, Her Tae-hak, y al actual presidente, Park Ro-bin, a tres años de prisión y una multa de 3.000 millones de wones (unos tres millones de dólares). Sin embargo, los ejecutivos no tendrán que pasar tiempo en la cárcel si durante cinco años mantienen una buena conducta. Los dos directivos están acusados de vender en 1996 bonos convertibles de Samsung Everland, filial de Samsung, a Lee Jay-yong, hijo del presidente de la firma, Lee Kun Hee, a un precio inferior al de mercado. Según la fiscalía, esa venta causó pérdidas a Samsung por 97.000 millones de wones (unos 100 millones de dólares), pero el tribunal dijo hoy que la pérdida fue sólo de 8.900 millones de wones (unos 9,5 millones de dólares). En 2005 un Tribunal del Distrito Central de Seúl había condenado a penas de dos y tres años de presión (con suspensión de encarcelamiento) a estos dos directivos. El proceso legal se abrió en 2000, cuando un grupo de 43 profesores universitarios de derecho presentó una querella contra esta práctica, destinada a asegurar a la familia Lee el control de la empresa. El grupo Samsung mantiene una estructura de control empresarial en circulo, comenzando por Samsung Everland, que maneja a la aseguradora Samsung, que al mismo tiempo controla buena parte de las acciones de Samsung Electronics, hasta revertir de nuevo el proceso en Everland. La familia Lee se ha hecho con más del 50 por ciento de las acciones de Everland. Samsung es el mayor conglomerado empresarial surcoreano, responsable de un tercio de las exportaciones de Corea del Sur, y esta sentencia podría afectar a la estructura de control de la firma.