Los precios del sector servicios en España han presentado una "clara resistencia a la baja", lo que ha hecho que aporten un punto porcentual adicional al IPC durante la última década, según el último número de 'Papeles de Economía Española' de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas). Tres son las causas principales y simultáneas que explican este empuje inflacionista de los servicios: la alta velocidad de los precios en España con la incorporación al euro, los mecanismos de negociación salarial en el sector y el bajo crecimiento de la productividad, especialmente en los servicios al consumidor.