El Santander obtuvo un beneficio neto de 4.458 millones de euros en el primer semestre, el 39% más. Sin contabilizar las plusvalías, el beneficio atribuido subió un 21% a 3.892 millones, “en línea para alcanzar 8.000 millones en este ejercicio”, dice el banco en un comunicado. El aumento del beneficio se debe a que el ritmo de crecimiento de los ingresos (+22%) es más del doble que el de los costes (+10%), de modo que el margen de explotación aumenta un 34%. La eficiencia ha mejorado en 4,9 puntos porcentuales, hasta un 44,4%. La tasa de morosidad se sitúa en el 0,83%, con un descenso de 0,05 puntos, y con una tasa de cobertura del 169%, ocho puntos menos que hace un año.