El Grupo Santander adquirirá, a través de su filial británica Abbey, la red de sucursales y los depósitos de la también británica Bradford & Bingley, nacionalizada hoy por el Gobierno de ese país, por 773 millones de euros, según un comunicado remitido hoy a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). De esta forma, Abbey se hará con un volumen de 25.263 millones de euros en depósitos minoristas de B&B, que tiene 2,7 millones de clientes, y adquirirá un total de 197 sucursales y 141 agencias de distribución, con todos sus empleados. Según la nota del Santander, esta cifra incluye la transferencia de 262 millones de euros de capital procedentes de compañías "offshore", que tienen negocio fuera del país.
La transferencia de los clientes minoristas y sus depósitos "refuerza aún más la base de depósitos de los clientes del Abbey y su franquicia", explica la entidad, que añade que al mismo tiempo permitirá al Santander "alcanzar una mayor masa crítica en el Reino Unido al incrementar su capacidad de distribución". Así, las actividades combinadas de Abbey, Alliance & Leicester y B&B contarán con 1.286 oficinas, "con una buena distribución geográfica en el Reino Unido", y se espera que una vez completada la operación, la cuota de mercado del Grupo en depósitos minoristas llegue al 10% en ese país. Según el consejero delegado del Abbey, Antonio Horta-Osorio, la adquisición es "una buena noticia para los clientes de Bradford & Bingley", ya que "pueden tener la certeza de que sus ahorros están con un banco en el que pueden confiar, ya que Abbey es parte del Grupo Santander, uno de los bancos de más éxito del mundo", con un ráting de crédito AA y un enfoque de banca comercial. Los clientes de depósitos e hipotecas de B&B seguirán utilizando los canales existentes, tanto las oficinas, como la operativa telefónica o a través de Internet, para realizar sus operaciones, dice la nota, que aclara que la marca Bradford & Bingley "seguirá existiendo". Segunda entidad británica nacionalizada La entidad británica, la segunda que nacionaliza el Gobierno de ese país este año después del Northern Rock, es especialista en la concesión de hipotecas para la compra de viviendas destinadas al alquiler. Tras perder cerca del 90% de su valor en Bolsa en el último año, la entidad británica está valorada actualmente en unos 359 millones de euros (290 millones de libras), frente a los 3.968 millones de euros (3.200 millones de libras) que valía hace unos años. Por su parte, el Santander está en plena "digestión" de la última entidad adquirida también en el Reino Unido el pasado julio, el Alliance & Leicester, por 1.574 millones de euros, un gasto que afrontará en parte con los fondos obtenidos mediante una ampliación de capital equivalente al 2,29% de su accionariado, que fue aprobada el pasado lunes en Junta Extraordinaria de Accionistas. Durante la Junta, Botín sacó pecho y aseguró que la entidad mantiene a pesar de la situación económica, su objetivo de ganar 10.000 millones de euros netos este año, lo que supondría un incremento del 10,3% con respecto al beneficio de 2007. El presidente del primer grupo financiero español afirmó que el banco está bien preparado para afrontar la situación, mejor incluso que sus competidores, aunque reconoció que los mercados financieros continúan "muy alterados" y que las turbulencias han seguido creciendo.