El regulador de la City ha advertido al gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, de que su propuesta de que el banco emisor se encargue por sí solo de la supervisión financiera puede hacer peligrar la estabilidad del sistema y originar conflictos de competencias. Adair Turner, presidente de la Autoridad de Servicios Financieros (FSA), el organismo regulador del sector, ha sugerido por el contrario la posibilidad de compartir con el Banco el papel de controlar los riesgos trabajando juntos en un comité de estabilidad financiera, informa hoy el diario Financial Times. King ha reclamado para el Banco de Inglaterra el papel de estabilizador, la posibilidad de pasar por encima de la Autoridad de Servicios Financieros y obligar a los bancos a mejorar los niveles de capital y liquidez como medidas defensivas.