El presidente de Goldman Sachs, Jon Winkelried, no podrá vender la mayoría de las acciones de la firma de las que dispone cuando abandone el cargo a finales de este mes debido a una cláusula existente en el acuerdo firmado el pasado año con Warren Buffett para venderle participaciones. Pocos días después de la caída del banco Lehman Brothers en septiembre, la compañía de Buffett, Berkshire Hathaway, acordó invertir 5.000 millones de dólares (3.945 millones de euros) en Goldman a a cambio de 50.000 acciones preferenciales. Además, obtuvo una garantía del 10% en el dividendo anual y el compromiso de recibir 5.000 millones de dólares (3.945 millones de euros) en acciones comunes a 115 dólares (90,8 euros) cada una, según informó el diario 'Financial Times'.